Muchos usuarios de Windows culpan a los juegos, o incluso al propio Windows, de que nuestro SSD parezca estar siempre al límite. Pero no toda la culpa la tienen estos dos causantes. De hecho, te sorprendería saber que algunas de las apps más conocidas del mundo llegan a comer varios gigas en silencio.
Pero no hablamos de software profesional de edición de vídeos o de alguna máquina virtual. En su lugar, hablamos de los programas que usamos prácticamente a diario para tareas tan cotidianas como escuchar música, leer archivos PDF o chatear con amigos.
Precisamente hemos traído 4 ejemplos perfectos de cómo una app puede terminar convirtiéndose en un monstruo de cara al almacenamiento. Ya sea mediante cachés que nunca se limpian, descargas offline o logs que crecen fuera de control. Sin embargo, la buena noticia es que casi siempre se puede recuperar ese espacio sin tener que eliminar las apps de nuestro disco duro. Tan solo hace falta un poco de vigilancia periódica.
Spotify

Sobre el papel, el cliente de Spotify destinado a Windows apena ocupas cientos de megas, pero el asunto cambia si entra en juego la caché y la música para escuchar offline. La propia compañía explica que la app utiliza nuestro almacenamiento para guardar temporalmente las canciones, portadas y datos de uso.
Por lo tal, siempre se recomienda tener al menos 1 GB libre para que funcione sin problema. Ahora bien, en la práctica, muchos usuarios han visto cómo la carpeta de datos de Spotify han llegado a superar los 6 GB, e incluso los 10. Aun así, Spotify nos permite limpiar la caché desde la propia configuración, y también podemos mover la carpeta de almacenamiento a otro disco.
Adobe Acrobat

Tanto Acrobat como Reader también son miembros habituales de este tipo de liados. Windows puede mostrarnos cifras engañosas en el panel de Aplicaciones. Pero muchos artículos de profesionales nos muestran que cualquier lector PDF puede rondar los 400 MB. Mientras que en el caso de Acrobat Pro puede superar fácilmente el par de gigas.
De hecho, los usuarios de Adobe han informado en los propios foros oficiales que, mediante fallos en la instalación, el programa ha acabado ocupando una criminal cifra de 50 GB, incluso 90 GB. Todo ello fruto de logs, archivos temporales, restos de versiones anteriores y bases de datos que no se limpian. De hecho, la propia Adobe reconoce que el tamaño de la app puede ser mayor que el que aparece en la configuración de Windows.
Slack

Una de las herramientas más conocidas en muchos entornos laborales con plena funcionalidad en la nube. Pero ello no significa que no pueda consumir agresivamente almacenamiento local. Varios casos en Reddit cuentan que Slack supera tranquilamente el gigabyte de almacenamiento en la carpeta de AppData. Y todo a base de cachés, archivos descargados de los canales o recursos de la interfaz guardados para la futura carga de conversaciones.
De hecho, con el paso de los meses, no es raro ver que las carpetas asociadas a Slack rondan los 2 GB de tamaño sin que el usuario haya guardado nada especialmente pesado. Pero lo bueno de ello es que el propio Slack cuenta con mecanismos para reducir esa huella. Se puede borrar la caché desde su propia app y también se puede limpiar las carpetas temporales desde su propia interfaz.
Discord

Otro de los grandes clásicos de servidores para videojuegos y comunidades online. Pero también otro de los culpables de la pérdida de espacio en disco. De hecho, al igual que en Slack, todo sucede «en la nube». Pero el cliente guarda localmente copias de todo lo que vemos: imágenes, gifs, vídeos y demás adjuntos. Esto intenta que podamos verlo siempre y no lo descarguemos de nuevo, pero también provoca que la caché pueda crecer varios gigas en cuestión de meses.
De hecho, Discord no limpia por defecto esa caché. Por lo que, o bien entramos nosotros en la ruta «AppData/Roaming/Discord» o nunca se borrarán los archivos residuales o pesados.
