
Por primera vez, la suma de la generación de energía eólica y solar aportó más electricidad que los combustibles fósiles en la Unión Europea: un 30 por ciento frente al 29%. Si además se suma la hidráulica, las renovables estuvieron cerca de ser el 50% de toda la generación eléctrica. La solar es la fuente que más crece y avanza en todos los países de la UE, especialmente en Hungría, Chipre, Grecia, España y Países Bajos, donde ya supera el 20% del mix energético. El carbón, en cambio, está en retirada: en 19 países representa menos del 5%; Irlanda y Finlandia ya cerraron sus últimas centrales. La caída de costes de las baterías apunta bien de cara al futuro: en algunos países ya se nota en el desplazamiento de las horas punta de la tarde. Sería una forma adicional de reducir importaciones, vulnerabilidad y mejorar los precios. [Fuente: European Electricity Review 2025 de Ember + Yale School of the Environment.]
