Apple en problemas: recurre a Samsung para sus iPhone

Pese a que Apple y Samsung sean rivales, no siempre compiten directamente, y es que, en ocasiones, los componentes de uno de los terminales, ha sido fabricado por otra compañía, como es el caso que veremos hoy, donde la empresa de Tim Cook necesita a la japonesa.

Los problemas de stock de muchos componentes hacen que, a veces, haya que recurrir a tu competencia para que te ayude en la producción de ciertos de ellos, y las pantallas OLED son el motivo de la noticia de hoy. Vamos a ver qué ocurre, y cómo lo solventará Apple.

Apple le pide pantallas a Samsung

Apple compra las pantallas OLED de sus iPhone a varias empresas, y una de ellas es BOE, que viene de China. El problema es que BOE no ha podido entregar todas las pantallas que Apple esperaba. Tienen algunos líos en la producción y a veces la calidad no estaba a la altura. Así que Apple ha decidido pasar buena parte de esos pedidos a Samsung, que ya es el mayor fabricante de pantallas para iPhone. Básicamente, Apple se asegura de que no falten pantallas y de que el stock siga existiendo sin problemas.

En la práctica, esto significa que los iPhone más recientes, como los 15, 16 y 17, usaron pantallas de BOE, pero los modelos que salgan en el futuro probablemente usarán más pantallas de Samsung. BOE sigue haciendo pantallas, pero con menos pedidos mientras arregla sus problemas y ajusta su producción. No desaparece, simplemente Apple está cubriéndose las espaldas por lo que pueda venir.

Para quien usa un iPhone, esto no cambia nada. Las pantallas de Samsung son igual de buenas, así que todo sigue igual de nítido y fluido. No vas a notar que un modelo viene de Samsung y otro de BOE, por lo que tampoco podrás elegir cuál de ellos adquirir. Sin embargo, como decíamos, será casi inapreciable, por lo que no deberás preocuparte por cuál es mejor.

iPhone 16e
iPhone 16e apoyado en un banco

Ahora Samsung tiene más trabajo mientras BOE se pone al día. Esto ayuda a que los iPhone sigan llegando a las tiendas a tiempo y que no haya escasez de unidades. Apple necesita que todo funcione como un reloj, y estos cambios son justamente para mantenerlo así. Es una especie de plan B que asegura que no haya sorpresas para los usuarios, y que no tengamos que esperar 2 meses a que nos llegue un teléfono, cuando ya se comience a hablar de los nuevos.

En resumen, Apple está reorganizando sus pedidos de pantallas: BOE tuvo problemas y Samsung se hace cargo de más trabajo. Para los usuarios esto es prácticamente invisible: los iPhone siguen saliendo con pantallas perfectas y sin retrasos. Solo deja claro que Apple no se queda de brazos cruzados cuando algo se complica y que ajusta su producción rápidamente para que todo siga marchando sin problemas. Es una forma de asegurar que los iPhone lleguen siempre con la calidad que esperamos,
aunque haya proveedores con líos técnicos. Seguro que les sale más caro, pero tampoco nos repercute, por lo que podemos estar contentos.

Y tú, ¿qué opinas de esto?, ¿sabías que tu iPhone podría tener una pantalla que no fuese la misma que la de tu amigo, pese a comprar el mismo modelo el mismo día? Déjanos un comentario con tu opinión.