“Que EEUU venda chips de IA avanzados a China es un grave error”, advierte CEO de Anthropic

El directivo de Anthropic advierte que permitir la venta de chips avanzados de IA a China sería un grave error con implicaciones de seguridad nacional, justo cuando EE. UU. abre la puerta a nuevas exportaciones de Nvidia.

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  • Dario Amodei, CEO de la empresa, comparó la venta de chips avanzados a China con “vender armas nucleares a Corea del Norte”.
  • Estados Unidos estaría flexibilizando restricciones para permitir que Nvidia venda sus procesadores H200 a Pekín.
  • Nvidia mantendría restringidas sus generaciones más avanzadas, mientras AMD también busca autorización para vender el MI325X en China.

 

El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, criticó con dureza la posibilidad de que Estados Unidos permita la venta de chips avanzados de inteligencia artificial a China. En declaraciones recogidas por Bloomberg, el ejecutivo afirmó que exportar este tipo de tecnología sería un error estratégico con enormes riesgos para la seguridad nacional.

Los comentarios se producen mientras la administración del presidente Donald Trump estaría relajando una prohibición sobre exportaciones de chips avanzados para IA hacia China. Ese giro representa un cambio importante frente a políticas diseñadas para impedir que Pekín y su aparato militar desarrollen inteligencia artificial usando tecnología estadounidense.

En ese contexto, la medida también se interpreta como una victoria para Nvidia Corp., que ha sostenido que si se mantiene un veto, China terminará construyendo alternativas domésticas. La discusión refleja un choque cada vez más visible entre objetivos económicos y preocupaciones geopolíticas alrededor de la infraestructura que impulsa los modelos de IA modernos.

Amodei eleva el tono en Davos

Amodei compartió estas declaraciones durante una entrevista con John Micklethwait, editor en jefe de Bloomberg, en el marco del Foro Económico Mundial (WEF) celebrado en Davos, Suiza. En esa conversación, el directivo calificó como un error grave la idea de enviar chips avanzados al mercado chino.

“Sería un gran error enviar estos chips”, dijo Amodei, según Bloomberg. “Creo que esto es una locura. Es un poco como vender armas nucleares a Corea del Norte”. La comparación buscó subrayar la magnitud del riesgo percibido por el ejecutivo ante un eventual fortalecimiento tecnológico de un rival geopolítico.

La advertencia de Amodei se centra en el impacto que estos componentes podrían tener sobre las capacidades de China para desarrollar sistemas de IA más potentes, en particular en escenarios donde esa capacidad se vincule con usos militares o con herramientas de vigilancia masiva.

Las declaraciones llegan en un momento donde la competencia por el liderazgo en IA se traduce en controles comerciales, restricciones tecnológicas y una carrera por asegurar producción y suministro de hardware especializado. Los chips de última generación son un insumo crítico para entrenar y operar modelos avanzados.

Nvidia y el chip H200 en el centro del debate

Bloomberg señala que Estados Unidos se estaría moviendo para permitir que Nvidia venda sus procesadores H200 a Pekín. Introducido hace más de dos años, el H200 sería el chip de IA más avanzado que podría exportarse legalmente a clientes chinos bajo nuevas condiciones.

El H200 se ubica por debajo de las plataformas más avanzadas que Nvidia comercializa en Estados Unidos. La empresa ya vende su generación Blackwell dentro del mercado estadounidense y, además, se prepara para dar el siguiente salto hacia una familia de chips todavía más rápidos.

Según Bloomberg, esa futura línea de procesadores estaría nombrada en honor a la astrónoma Vera Rubin. Sin embargo, las ventas de esos chips continuarían restringidas por razones de seguridad nacional, lo que marca un límite claro sobre qué tecnologías seguirían bajo control incluso si se amplían exportaciones del H200.

La decisión, de concretarse, reforzaría la posición de Nvidia en un mercado importante y al mismo tiempo abriría un debate sobre el efecto de estas exportaciones en el balance estratégico. Para actores como Anthropic, el riesgo no se limita al corto plazo, sino al impacto acumulativo sobre la capacidad tecnológica de China.

AMD también busca autorización para vender en China

El posible cambio de política no solo beneficiaría a Nvidia. Bloomberg indica que Advanced Micro Devices Inc., mejor conocida como AMD, también está buscando autorización para vender en China su chip MI325X, otro procesador orientado al mercado de inteligencia artificial.

La inclusión de AMD en la discusión muestra que el tema trasciende a una sola compañía y apunta a un entorno donde varios fabricantes de hardware intentan mantener presencia comercial en China. El país sigue siendo un destino atractivo por su escala y por la velocidad con la que busca ponerse al día en infraestructura tecnológica.

Este panorama plantea un dilema para Estados Unidos: restringir exportaciones puede frenar avances de competidores, pero también puede empujar el desarrollo de alternativas nacionales en China. Nvidia ha sostenido precisamente ese argumento, advirtiendo que mantener un bloqueo podría evitar ventas actuales sin impedir el progreso de largo plazo en el otro lado.

Al mismo tiempo, permitir exportaciones introduce la preocupación contraria: que la capacidad adicional de cómputo acelere desarrollos que Washington preferiría limitar, especialmente en áreas con consecuencias militares o de inteligencia.

China “sigue rezagada” por el embargo, según Amodei

En la misma conversación citada por Bloomberg, Amodei aseguró que China todavía va detrás en su desarrollo de IA. Según su visión, el embargo sobre chips ha sido un factor que limita ese progreso y mantiene a China con menor acceso a hardware de alto rendimiento.

El ejecutivo ha sido una voz persistente a favor de mantener restricciones tecnológicas. Bloomberg recuerda que Amodei ya había presionado anteriormente a la administración Trump para no flexibilizar las medidas dirigidas a China, insistiendo en el componente de seguridad nacional detrás de estas decisiones.

Su postura refuerza el argumento de que la competencia en IA no solo se trata de innovación, sino también de control sobre cadenas de suministro y acceso a cómputo. En ese sentido, la política de exportaciones se convierte en una herramienta central para definir ventajas estratégicas.

Las empresas de IA también tienen incentivos directos en este debate. Un entorno donde competidores extranjeros acceden a cómputo de última generación podría acelerar el desarrollo de modelos avanzados fuera de Estados Unidos, elevando la presión competitiva global.

La advertencia previa de “escenarios 1984”

Bloomberg también contextualiza que, el año pasado en Davos, Amodei expresó preocupación por lo que llamó “escenarios 1984, o peor”. La referencia al libro de George Orwell sobre totalitarismo sugiere su inquietud por el uso de la inteligencia artificial en sistemas de control social.

Ese marco ayuda a entender por qué su comparación actual es tan contundente. Desde su perspectiva, vender chips avanzados a China no es una cuestión comercial tradicional, sino una decisión con potencial de alterar el equilibrio de poder tecnológico en un área extremadamente sensible.

En un momento donde la IA se integra cada vez más en sectores civiles y estratégicos, la discusión sobre chips se convierte en un tema de política pública global. Lo que se exporta no es solo hardware, sino capacidad de cómputo para entrenar modelos y desplegar sistemas cada vez más sofisticados.

Mientras Washington se mueve hacia un nuevo enfoque de exportaciones, el debate seguirá creciendo. Para figuras como Amodei, el riesgo de habilitar esa transferencia tecnológica puede ser difícil de revertir si, con el tiempo, se traduce en capacidades que Estados Unidos preferiría no haber fortalecido.


Artículo escrito con ayuda de un redactor de contenido de IA, editado por Angel Di Matteo / DiarioBitcoin

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