¿Usas mucho Alexa? 5 peticiones que jamás deberías hacerle por tu seguridad

A lo largo de los últimos meses, diferentes asistentes y chatbots han empezado a formar parte activa de nuestra vida, todo ello gracias a la Inteligencia Artificial. Pero no podemos olvidar que plataformas similares, aunque menos avanzadas, llevan ya muchos años acompañándonos como sucede en el caso de Alexa.

Es bastante probable que muchos de vosotros en estos instantes y desde hace un tiempo dispongáis de altavoces considerados como inteligentes de Amazon con el asistente Alexa que os mencionamos, formando parte de los mismos. Lo cierto es que a lo largo de los años estos componentes se han convertido en un dispositivo más en millones de hogares que nos ayudan en múltiples tareas.

Principales utilidades de los dispositivos con Alexa

Muchos usuarios en estos momentos utilizan sus altavoces con Alexa para domotizar sus casas a través de dispositivos y electrodomésticos compatibles. Esto nos permite controlar elementos tales como la Smart TV, las luces de las diferentes estancias, la consola, electrodomésticos de la cocina, la calefacción y mucho más. Cada vez aparecen nuevos productos compatibles con este asistente que os mencionamos, o también podemos utilizar enchufes inteligentes y las correspondientes skills.

Al mismo tiempo, estos altavoces inteligentes a los que nos referimos también nos son de mucha ayuda en cualquier momento cuando estamos en casa, para realizar todo tipo de consultas. Todos aquellos que lleven un tiempo conviviendo con un producto de estas características, se han acostumbrado a lanzar todo tipo de preguntas, más o menos complejas, para recibir ayuda de inmediato. No cabe duda de que la principal ventaja que nos propone un altavoz con el asistente Alexa es que no necesitamos interactuar manualmente con ningún otro producto, como el móvil.

Basta con mencionar el nombre del asistente como tal o la palabra que hayamos definido, para que el dispositivo empiece a escucharnos y nos dé las respuestas requeridas de inmediato.

Qué le podemos pedir al asistente de Amazon

Aunque no fue el primero, Alexa es uno de los asistentes inteligentes para el hogar más conocidos y usados. En su momento supuso una auténtica revolución en el mundo de la tecnología al poder interactuar directamente de esta manera con estos productos. De hecho, al margen de controlar determinados productos o plantear cuestiones, hay otras muchas cosas divertidas que podemos pedirle.

Por ejemplo, le podemos pedir que nos cuente chistes, que nos cante canciones, organice un juego de preguntas y respuestas, o que imite el sonido de los animales. Asimismo, uno de los usos más comunes es solicitar al asistente inteligente que configure temporizadores, alarmas, e incluso reproducir vídeos y música. Evidentemente, para todo aquello que tenga algo que ver con la imagen, es imprescindible disponer de un equipo con su propia pantalla.

Pasapalabra

Lo cierto es que las funciones y peticiones que podemos utilizar aquí son innumerables. Además, esto se hace especialmente patente en determinadas épocas a lo largo del año, como por ejemplo sucede en las Navidades que acabamos de pasar. Pero debemos tener presente que hay algunas cosas que no deberíamos pedir o confiar a nuestro asistente de voz de Amazon, entre otras cosas por seguridad o funcionalidad.

Cosas que no deberíamos pedir o plantear a Alexa

Debemos tener en cuenta que todos los dispositivos que funciona mediante el asistente de voz de Amazon se llaman Echo. A partir de ahí ya podemos utilizar diferentes términos para activarlo, aunque en la mayoría de las ocasiones utilizamos su nombre original, es decir, Alexa.

Pero bajo ningún concepto deberíamos humanizar a este dispositivo tecnológico, por lo que a continuación os vamos a mostrar algunas cosas que no deberíamos utilizar con el asistente de Amazon.

Asistente Revisión Humana de Grabaciones Retención de Datos por Defecto Control del Usuario
Amazon Alexa Sí, para entrenamiento de IA (configurable por el usuario) Indefinida (hasta borrado manual) Borrado manual y automático configurable en la app.
Google Assistant Sí, una pequeña muestra (configurable por el usuario) 18 meses (configurable) Comandos de voz para borrado y panel Mi Actividad.
Apple Siri No por defecto (procesamiento mayoritariamente local) 6 meses (datos anonimizados) Controles de privacidad integrados en iOS/macOS.

Proporcionar información personal. Debemos evitar proporcionar al asistente datos privados que podrían quedar almacenados para siempre en el propio dispositivo. Debemos saber que Amazon afirma que nuestras interacciones con Alexa se utilizan para entrenar los modelos de aprendizaje automático. Parte de ese entrenamiento implica la revisión de las grabaciones por parte de los usuarios, lo que no parece demasiado privado.

Solicitar asistencia de urgencia. Aunque el asistente de Amazon puede realizar llamadas a otros usuarios que dispongan también de Alexa, no tenemos la posibilidad de pedir asistencia urgente, por ejemplo, al 112, Alexa no está diseñada para proporcionarnos ayuda en esos momentos tan delicados.

Cuestiones relacionadas con acciones ilegales. Al igual que sucede actualmente con los chatbots de IA, hacer preguntas sobre determinadas cuestiones ilegales nos puede traer problemas con la justicia. Estas grabaciones realizadas a los dispositivos Echo ya se han utilizado en alguna ocasión como prueba en procesos judiciales.

Pedir consejos judiciales, financieros o médicos. Cierto es que este asistente nos puede proporcionar una enorme cantidad de datos e informaciones, pero como suele ser habitual, no siempre son fiables. Esto se hace especialmente delicado en el caso de las consultas judiciales, financieras o médicas que nos pueden acarrear resultados negativos por la información errónea recibida.

Crear contraseñas. Solicitar la creación de contraseñas seguras a un dispositivo que quizá comparta esa información con la empresa desarrolladora, nunca es lo más conveniente.