Controlar tu azúcar en sangre con el Apple Watch podría ser una realidad pronto, gracias a esta nueva tecnología

Durante los últimos años, hemos escuchado muchos rumores acerca de nuevas técnicas para poder controlar el azúcar, la hipertensión, y otros posibles problemas de salud, directamente desde nuestros Apple Watch, sin necesidad de aparatos externos.

Esto es algo muy interesante, ya que no solo sirve para personas con diabetes, o con problemas ya detectados, sino que, cualquiera de nosotros, sin saberlo, podría prever una enfermedad, antes de que fuese detectada de forma natural y rutinaria, todo, desde la muñeca, gracias al reloj de Apple.

¿Un Apple Watch que mida el azúcar?

Lo de medir el azúcar en sangre con el Apple Watch es una de esas cosas de las que se habla desde hace años. Siempre aparece como “el próximo gran salto”, pero nunca termina de llegar. Aun así, de vez en cuando salen pequeñas señales de que la idea no está tan lejos como parecía, y eso es justo lo que ha pasado ahora.

La novedad no es que Apple haya anunciado nada, porque no lo ha hecho. Lo interesante viene por una tecnología nueva que acaba de empezar a probarse y que apunta justo al mismo objetivo: medir los niveles de glucosa sin necesidad de pincharse ni llevar sensores bajo la piel. En este caso, el sistema funciona analizando el aliento, buscando ciertos compuestos que están relacionados con cómo varía el azúcar en sangre.

Ahora mismo no es algo que puedas llevar en la muñeca. Es un dispositivo más grande, que se cuelga del cuello y que todavía está en fase de pruebas clínicas. Pero la clave está en que funciona sin agujas y sin contacto invasivo, que es justo el gran problema que nadie ha conseguido resolver del todo. Si algún día eso se puede hacer pequeño y fiable, es fácil imaginarlo integrado en algo como un reloj.

Apple Watch Ultra 2 negro
Apple Watch Ultra 2 negro por la parte trasera

Por eso este tipo de avances llaman tanto la atención en relación con Apple. Se sabe desde hace tiempo que la empresa lleva investigando la medición no invasiva de glucosa, pero hacerlo bien, de forma constante y precisa, es extremadamente complicado. No basta con que funcione una vez: tiene que hacerlo siempre y para todo tipo de personas.

Mientras tanto, lo más cercano a esto sigue siendo usar sensores externos que se comunican con el Apple Watch. Funcionan bien para mucha gente, pero no es lo mismo que tener todo integrado en el propio reloj. Lo que se busca es algo más simple, más cómodo y que no dependa de llevar nada extra, sobre todo, para los que no tienen este problema de salud, y simplemente lo quieren comprobar de forma regular, por precaución.

Así que no, el Apple Watch no va a medir el azúcar mañana ni pasado. Pero este tipo de tecnologías nuevas hacen pensar que es probable que, en un futuro, Apple se ponga manos a la obra y consiga lo que todos soñamos, y es tener las máximas herramientas, en un simple reloj, sin necesidad de un aparato externo y grande, para cada medición. Ya lo ha conseguido con las más simples, pero queda un largo camino.