A todo el mundo le gustaría disfrutar de su ordenador para siempre y que este funcione con la misma rapidez que el primer día, pero lamentablemente, esto no es así. Los ordenadores pasado un tiempo acaban funcionando de un modo más lento, el software que los maneja se queda obsoleto y no puede actualizarse, e incluso, algunas aplicaciones y programas ya no podremos instalarlos. Por suerte, que tu ordenador no rinda como antes no significa que tengas que desguazarlo o tirarlo a la basura.

Existen muchas alternativas, para dar una segunda vida a tu viejo ordenador y entre ellas está la instalación de un sistema operativo que use menos recursos con el fin de que la máquina vaya más fluida. Por ello, lo primero es buscar un sistema operativo especialmente diseñado para esto.

En la mayoría de los ordenadores que se venden, el sistema operativo bajo el que funcionan, aparte de ser no libre, consumen más recursos que otros que sí son libres y que optimizan la utilización de recursos muchísimo mejor que cualquier otro sistema operativo. Linux usa menos recursos del sistema y ha mejorado mucho en lo que a interfaz de usuario e instalación se refiere. Hay muchas distribuciones de Linux, que se diferencian en pequeñas cosas, entornos de ventanas diferentes, y algunas de ellas se diferencian del resto en la cantidad de recursos que necesitan para funcionar, intentando siempre minimizarlos.

Es necesario en muchos casos por causas económicas reutilizar equipos de computadoras obsoletos, ante la imposibilidad de una inversión adecuada. Existen versiones de sistemas operativos con licencia libre que posibilitan reciclar equipos de bajos recursos con un sistema potente y actual sin la necesidad de actualizarlos.