google cloud

La nube es un concepto tan amplio como los componentes con los que se construye y la nube abierta, la nube que desarrolla la comunidad empresarial del código abierto, Google sigue siendo un figura principal: según estadísticas, es el mayor contribuidor a las tecnologías al amparo de la Cloud Native Computing Foundation (CNCF).

CNCF es la organización encargada de dirigir e integrar las tecnologías para la nube dentro del sector del código abierto, está ligada a The Linx Foundation y OpenStack Foundation y entre sus miembros fundadores se cuenta a Google, CoreOS, Mesosphere, Red Hat, Twitter, Huawei, Intel, Cisco, IBM, Docker, Univa y VMware. Así pues, no es de extrañar que entre sus principales contribuidores se encuentren estas compañías.

En el caso de OpenStack, el gran proyecto del código abierto para la creación de infraestructuras como servicio, Red Hat es una de las que más contribuye, como lo es en el grueso de los proyectos de la CNCF, contando además con lo que le corresponde de CoreOS, compañía a la que compró el año pasado.

Google, a su vez, fue el creador de Kubernetes, el orquestador de contenedores, convertido hoy en pieza fundamental de la nube abierta, que el gigante de Internet liberó y cuyo control cedió a la CNCF. Por lo tanto, tampoco es de extrañar que esté a la cabeza de las contribuciones en la CNCF, más con el empeño que le está poniendo a posicionar Google Cloud.

Sin embargo, y esto es lo curioso según lo desvelan en TFiR, la compañía de Mountain View no toca techo por Kubernetes, sino por GRPC, un framework RPC al que no ha dejado de aportar código en el último año y que ni siquiera figura entre los proyectos en producción de la CNCF, aunque ya es utilizado por servicios del tamaño de Netflix.

Otros datos interesantes que arrojan las estadísticas de Stackalytics, proyecto de código abierto auspiciado por la OpenStack Foundation y el software de análisis del que se extrae la información, es el relacionado con el resto de grandes contribuidores a la nube abierta, y es que hay de todo: de Huawei a Slack, pasando por SoundCloud, Uber, SUSE o Canonical.