Chromebook

¿Quién hubiese dicho, hace diez años, que el sistema operativo más utilizado del mundo sería Linux? Es decir, Android, a sabiendas de que el móvil es el nuevo PC. Google ha conseguido con Android lo que nadie hubiese imaginado: superar a Windows en su papel más definitorio, el de software para personal computers. El viejo PC, o como preferimos llamarlo por aquí, el escritorio, es otro cantar que sigue sonando gracias a estudiantes, profesionales y aficionados.

En el escritorio Windows sigue dominando con holgura y nada parece indicar que… No, eso era antes. Ahora sí hay indicios de que Windows puede tener una dura competencia en el escritorio, y esa competencia se llama como se ha llamado siempre: Chrome, el navegador web y muy posiblemente la aplicación más utilizada del mundo, así como el eje del único sistema de escritorio que se está haciendo un hueco en el mercado a base de pico y pala.

Llámalo Chrome OS, llámalo Chromebook, porque no hay uno sin el otro, lo cierto es que el sistema operativo de Google y los dispositivos que lo incorporan llevan años mejorando e infiltrándose en áreas clave como la educación -ojo, que ya no hablamos solo de Estados Unidos-, el sector profesional e incluso las administraciones públicas, aunque también tienen su tirón para el usuario de a pie: su precio y características lo hacen una solución ideal para quienes no pueden o no necesitan las capacidades de un sistema operativo completo.

chromebook

De hecho, algunas de las últimas novedades destacadas que ha implementado Chrome OS han estado relacionadas con ampliar la funcionalidad y opciones, mejorando la gestión de los archivos en el almacenamiento local o permitiendo la instalación de aplicaciones Linux. Los Chromebook basados en arquitecturas de Intel pueden hasta ejecutar aplicaciones de Windows con herramientas como CrossOver. El usuario medio de PC, que no de móvil, no necesita más.

Por supuesto, está el elefante en la habitación, la marca de la lepra que para muchos usuarios representa Google y su avidez por recoger la vida de sus usuarios en una base de datos para su análisis y monetización. También para mejorar sus servicios y la experiencia de usuario, pero esto de rebote. Lo importante con Google es la privacidad, porque sus aplicaciones son geniales y sus servicios funcionan como la seda.

No obstante ignoramos el factor privacidad por importante que sea, pues no ha sido obstáculo para que el gigante de Internet introduzca los Chromebook allá donde ha podido, superando en ventas Mac y superando a Windows, según cuentan nuestros compañeros de MC en una noticia de anoche mismo. Las cifras son como para tenerlas en seria consideración y desde que la propuesta de Google existe, su crecimiento nunca se ha estancado.

stadia

Anunciado un año antes, Google presentó Chrome OS en 2010, y ya entonces nos preguntamos si este sería el Linux que acabará con el monopolio de Windows. En 2017 volvimos a lanzar la cuestión al aire en un contexto diferente y, en pleno 2019, cabe repetir el ejercicio, porque hay novedades que lo pueden cambiar todo.

Hablamos de STADIA, sí, y es que si a Google le sale bien el invento abrirá una verdadera ventana de oportunidad para el impulso de Chrome OS, para el de Linux y para el de cualquier dispositivo conectado con una pantalla… en detrimento del golpe que se puede llevar Windows, referente absoluto de los juegos en PC. Los contenidos por streaming son el presente y el futuro; los coleccionistas, una especie en peligro de extinción.

¿El año de Linux en el escritorio? No lo descartes. Cosas más raras se han visto. Que no sea el Linux que esperabas es otro tema. Claro que por ahí anda Fuchsia, por lo que a lo peor, nada de nada. Pero si hay algo, hoy por hoy, será por Google, parece.