wine

Tal y como cabía esperar se ha anunciado el lanzamiento de Wine 4.0, una nueva versión mayor de este popular software con el que ejecutar aplicaciones de Windows en Linux y otros sistemas operativos de tipo Unix.

El proyecto, que cumplió 25 años el pasado julio, no ha detenido su actividad desde que se inició, pero si su versión 1.0 tardó 15 años en aparecer, las siguientes han ido mucho más rápido. A partir del lanzamiento de Wine 2.0 en enero de 2017 se estableció el calendario de liberaciones anual que se mantiene actualmente y después de Wine 3.0 llega, como no podía ser de otra forma, Wine 4.0.

¿Qué hay de nuevo, viejo? El escueto anuncio oficial habla de más de 6.000 cambios con respecto a la versión anterior, destacando avances como el soporte de Vulkan, Direct3D 12, mandos de juegos y en exclusiva para Android, soporte HiDPI. Poca cosa a priori, pero nada más lejos de la realidad. Entre una y otra versión mayor, eso sí, los usuarios pueden saltar a la rama en desarrollo para ir probando todas las novedades, antes de que estas lleguen a la versión estable.

Hay que recordar que Wine is not an emulator, sino una reimplementación libre de las API de Windows desarrollada mediante ingeniería inversa, por lo que el trabajo para introducir cambios tan importantes es duro. En Windows se basan y con Wine colaboran desde productos comerciales derivados como CrossOver, sistemas operativos como ReactOS o iniciativas más recientes como Steam Play.

Ahondando un poco más en las notas de lanzamiento de Wine 4.0 se detalla en qué consisten las novedades mencionadas y muchas más: del soporte completo para Vulkan (solo para X11) e inicial para Direct3D 12, aunque este último va ligado al anterior, pues solo está disponible para tarjetas gráficas compatibles con Vulkan; al soporte completo de Direct3D 10 y 11 para tarjetas gráficas Intel y AMD (al menos, equiparando el nivel de características soportadas en la nueva versión, que son muchas).

Entre esos más de 6.000 cambios Wine 4.0 trae centenares de mejoras muy concretas que abarcan gráficos, audio, kernel, interfaces de usuario, integración con el escritorio, dispositivos de entrada, redes, seguridad, traducciones, herramientas de desarrollo… Imposible recogerlo todo. Lo más recomendable es revisar las notas de lanzamiento enlazadas más arriba

Wine está disponible en los repositorios de las principales distribuciones Linux, pero para actualizar ya a la nueva versión mejor pasarse por la página de descargas oficial, donde se dan indicaciones al respecto.